Ir al contenido

Cesta

La cesta está vacía

Seguir comprando

Crea tu propia leñera

Una leñera es una forma práctica y decorativa de almacenar y secar su leña. Aquí le damos una serie de buenos consejos para construir su propia leñera.

Almacenamiento de leña: práctico y decorativo

Una leñera es una solución práctica para guardar y secar leña, además de aportar un toque decorativo al jardín. Hay muchas formas de diseñar la leñera —lo único que limita es la imaginación—. Si aún no tiene una idea clara, puede inspirarse fácilmente viendo ejemplos en Instagram o Pinterest, o simplemente adquirir una ya hecha.

Sin embargo, hay varios aspectos importantes a considerar antes de construir su propia leñera. A continuación, le presentamos una lista con los puntos fundamentales que debería tener en cuenta.

Determine la cantidad de leña que necesita

Antes de construir la leñera, es fundamental conocer la cantidad de leña que va a necesitar. ¿Cuál es su consumo de leña? ¿Cuánto espacio ocupa la leña actualmente?

Existen diversas formas de medir la leña, pero la más precisa es en rummeter. Para calcular el volumen de su pila de leña, multiplique el alto, el largo y el ancho de la misma, teniendo en cuenta tanto la leña como el aire entre los troncos. Una vez haya definido su necesidad, puede empezar a construir la leñera, ya que sabrá de qué tamaño debe ser. No obstante, aconsejamos dejar espacio para algo más de leña, así nunca le faltará capacidad de almacenamiento.

Elija la ubicación ideal

La elección del lugar donde instalar la leñera es clave. Le recomendamos ubicarla de forma que tenga fácil acceso y no deba cargar la leña demasiada distancia para entrarla en casa.

Muchos optan por colocar la leñera cerca de la casa o el garaje. Aun así, es importante elegir una ubicación con buena ventilación y acceso al sol, ya que esto favorece el secado de la leña. Recuerde también que la leñera debe cumplir con la normativa de construcción y respetar posibles regulaciones locales.

Seleccione el material adecuado

El material que elija para construir la leñera influye mucho en su vida útil y en el mantenimiento que requerirá. Si opta por la madera, tenga en cuenta que necesitará mantenimiento regular y que conviene aplicar protección adecuada de vez en cuando. Si prefiere una estructura de acero, ésta puede durar muchos años sin apenas mantenimiento. En todo caso, es fundamental elegir materiales de calidad, ya que de lo contrario podría no resistir las condiciones climáticas danesas.

La elección de materiales depende de usted, pero resulta conveniente comparar costes antes de empezar. Tal vez tenga restos de proyectos anteriores que pueda aprovechar, lo que le permitirá ahorrar.

La leñera debe proporcionar abrigo, refugio y ventilación

El objetivo de la leñera es proteger y resguardar la leña, pero también permitir una buena entrada de aire para facilitar el secado. No debe ser ni demasiado cerrada ni demasiado abierta: si está muy cerrada, la leña no se secará bien; si está demasiado abierta, absorberá humedad de la lluvia y la nieve. Por eso, la leñera debe favorecer una amplia circulación de aire sin dejar la leña expuesta a la intemperie, asegurando así que se seque en condiciones óptimas.

Además, es importante no colocar la leña directamente sobre el suelo, para evitar que absorba humedad. Elija una base —como baldosas, pallets o tablones de madera— que eleve la leña del suelo y permita la circulación de aire, como puede ver en esta imagen:

Las paredes de la leñera tampoco deben estar completamente cerradas, ya que el aire debe poder penetrar. Por último, pero no menos importante, el techo de la leñera debe inclinarse para que el agua de lluvia pueda escurrirse, y debe sobresalir lo suficiente para proteger bien la leña. Además, asegúrese de que la leña se mantenga libre de plantas, hierba y maleza, ya que esto puede aportar humedad a la leña.

3 BUENOS CONSEJOS

  • Coloque la leña de manera que reciba mucha ventilación, y sitúe la leña con la corteza hacia arriba
  • Sólo lleve la leña adentro cuando esté seca (con una humedad máxima del 18 %)
  • Tenga en cuenta el sol, el viento y la normativa de construcción

Una buena regla general es que la leña cortada y dividida en invierno, y apilada en primavera antes del 1 de mayo, puede utilizarse el invierno siguiente.

Compara modelos

Puedes comparar hasta tres productos a la vez

Comparar