¿Por qué merece la pena invertir en un distribuidor de calor?
El distribuidor de calor mantiene una temperatura agradable y constante en la estancia. Basta con colocarlo sobre su estufa de leña y, en cuanto la estufa alcance la temperatura adecuada, comenzará a distribuir el aire cálido de manera uniforme.
Ventajas de un distribuidor de calor:
- Distribuye el aire caliente de forma homogénea en la habitación
- Ayuda a ahorrar, ya que necesita menos leña
- Favorece una mejor circulación del aire
- Aumenta el confort en su hogar
- No requiere electricidad para funcionar
¿Cómo funciona un distribuidor de calor?
Este distribuidor no usa baterías ni cables. Genera electricidad convirtiendo el calor en energía eléctrica gracias al efecto termoeléctrico. Cuando la temperatura de la corona superior de la estufa de leña alcanza aproximadamente 65°C o más, un muelle termosensible inicia lentamente el movimiento de la hélice, y el flujo de aire aumenta a medida que la superficie se va calentando.
Para un funcionamiento óptimo, coloque el distribuidor de calor sobre la estufa de leña mientras aún está fría. Al calentarse la estufa, la hélice impulsará el aire y lo distribuirá de forma uniforme en el ambiente, evitando que el calor se concentre únicamente en el techo.
Así, el distribuidor contribuye a mejorar el rendimiento de su estufa. Además, al mantener una temperatura confortable, disminuye la necesidad de añadir más leña.
Compre su distribuidor de calor aquí.