Acero – Lo moderno
Una parte de las modernas estufas de leña se fabrican hoy en día en acero debido a sus múltiples posibilidades de diseño. Por eso, ahora es posible diseñar estufas de leña con hermosas formas redondeadas y una superficie lisa. Además, el acero tiene también la ventaja de calentarse rápidamente y enfriarse con la misma rapidez.
Hierro fundido – Lo tradicional
El hierro fundido, con su superficie áspera y rústica, siempre ha sido un material popular en la fabricación de estufas de leña. Es enormemente sólido y no cambia de forma. Por ello, prácticamente no experimentará problemas con la expansión del material al elegir una estufa de hierro fundido. Aunque el hierro fundido necesita un poco más de tiempo para calentarse, tiene —al igual que la esteatita— una buena capacidad para retener el calor. El hierro fundido también permite suaves curvas y detalles finos.
Esteatita – El que almacena calor
La esteatita no solo es un material bonito y una buena adición a cualquier decoración, sino que también ofrece grandes ventajas. Es un material natural que absorbe calor y lo libera gradualmente con el tiempo. Por lo tanto, el calor de la estufa de leña no se desvanece simplemente en el aire. Se almacena en la esteatita y se libera durante un período prolongado. De esta manera, su estufa de leña calienta por más tiempo.
Piedra caliza – Lo único
La piedra caliza es un producto natural que le da a su estufa de leña un toque personal. No hay dos piedras calizas iguales. Esto hace que, al igual que el mármol, pueda tener patrones muy únicos y a la vez discretos. Así que si desea tener un poco de naturaleza en casa y busca una estufa de leña única, la piedra caliza es la elección correcta.